Implementación de nuevas tecnologías agrónomas
Ozono + UVC · Fermentación · Selección óptica · Cromatografía de suelos · Instrumentación
Diagnóstico, implementación y capacitación en finca. Tecnología aplicada al cultivo y al beneficio con un objetivo claro: que la calidad deje de ser azar y se vuelva proceso — medible, repetible y defendible en la mesa de catación.
Ozono + UVC
Cero residuos, control total
La inocuidad no es solo mantener limpio: es controlar los microorganismos que afectan la calidad, la estabilidad y la seguridad del café. El ozono (O₃) y la luz ultravioleta tipo C (UVC) reducen la carga microbiológica por encima del 99% — y no dejan un solo residuo químico.
Son complementarios: el ozono oxida y rompe las membranas celulares; la UVC daña el material genético e impide que el microorganismo se reproduzca. El objetivo no es esterilizar el proceso, sino bajar la carga no deseable para que la fermentación y la taza sean predecibles.
Lavado y flote de la cereza
Desinfección antes del despulpado: menos microorganismos indeseables sobre la fruta y más control de la fermentación posterior. Desarrollo propio de CTCX, en proceso de patente.
Agua de equipos y superficies
Ozonización del agua de lavado: menos químicos, mejor higiene operacional y menor riesgo de contaminación cruzada.
Ambientes con UVC
Empaque, almacenamiento y proceso: reduce los microorganismos del aire y las superficies durante las operaciones más sensibles.
Almácigos y fermentación
Desinfección de sustratos, preparación del agua y sanitización de fermentadores, para un ambiente microbiológico estable y reproducible.
Aguas residuales
El ozono baja la carga microbiológica y oxida compuestos orgánicos antes de disponer o reutilizar el agua del beneficio.


Técnicas de fermentación
La ciencia detrás de cada perfil de taza
Fermentar es control microbiológico y bioquímico dirigido: transformar el mucílago y el grano a propósito, no por azar. Manejando las variables correctas se influye en la limpieza, el dulzor, la acidez, el cuerpo y la expresión aromática del café.
Bien aplicadas, dan perfiles consistentes, diferenciados y reproducibles — y alejan los defectos de una fermentación descontrolada: avinagrados, fenólicos, mohosos o sobrefermentados.
Las variables que se controlan
Tiempo, temperatura, disponibilidad de oxígeno, tipo de microorganismos, pH y grados Brix — más las condiciones del ambiente.
Anaeróbicos y levaduras
Protocolos cerrados y cultivos de levadura seleccionada para construir un perfil objetivo, no para descubrirlo por suerte.
Estandarización cosecha a cosecha
El mismo protocolo, repetible: es lo que convierte un buen lote en una calidad defendible en la mesa de catación.

Selección óptica
Un ojo digital que no se cansa
Cámaras, sensores y análisis de imagen que identifican y separan el grano por color, forma, tamaño, densidad y defecto — con una constancia que ninguna mano puede sostener.
Remueve lo que castiga la taza: granos inmaduros, sobrefermentados, brocados, manchados o contaminados. El resultado son lotes más homogéneos, consistentes y trazables.
1 · Alimentación vibratoria
Un flujo constante y uniforme del grano hacia la zona de lectura.
2 · Zona de escaneo
La «cortina» de grano es analizada por los sensores, grano a grano.
3 · Expulsión por aire
Un chorro de aire preciso saca el defecto sin arrastrar el resto del lote.
4 · Clasificación final
Separación en canales de aceptado y rechazo, con trazabilidad de los descartes.


Cromatografía de suelos
El suelo, leído como un mapa
Un cromatograma revela en un solo círculo la vida y la salud del suelo: materia orgánica, minerales y actividad biológica, leídas por zonas — central, interna, intermedia y externa.
Su gran debilidad es la interpretación: leerla con precisión exige ojo experto, y ese conocimiento hoy no está al alcance de la mayoría de los productores.
El problema
La lectura depende del especialista — y el especialista es escaso, caro y no está en la finca.
Lo que estamos construyendo
Un software con inteligencia artificial que analiza una fotografía del cromatograma y devuelve una lectura objetiva y estandarizada.
Para qué
Democratizar la herramienta: que cualquier caficultor pueda leer su suelo, no solo quien pueda pagar el diagnóstico.


Instrumentación de medición
Los números que respaldan cada decisión
Medir es pasar de una evaluación subjetiva a una gestión técnica de la calidad. La humedad y la actividad de agua (aw) son críticas: deciden la estabilidad del grano, el riesgo de moho, la pérdida de atributos sensoriales y la vida útil del lote.
Con los números en la mano se sabe si un lote está en condiciones seguras para almacenar, transportar, vender o exportar — y se puede demostrar.
Qué se mide
Humedad, actividad de agua, temperatura, humedad relativa, color, densidad, peso, granulometría y condiciones de bodega.
Dónde decide
Punto óptimo de secado, uniformidad del lote, control de almacenamiento y detección de desviaciones antes de que se vuelvan defectos.
Lo que gana el productor
Trazabilidad, consistencia entre lotes y confianza comercial: la calidad deja de depender solo del paladar y se apoya en evidencia medible.


¿Quiere ver esta tecnología aplicada a su propio café?
Un diagnóstico en finca, sin compromiso: revisamos su proceso actual y le decimos qué tecnología le cambia la taza — y cuál no le hace falta.
